ESTRUCTURAS QUE COMPONEN UNA NARIZ Y SU FUNCIÓN


La nariz se compone de una estructura externa conformada por hueso en la porción superior y cartílago en la porción más inferior. La porción cartilaginosa es aquella inferior a los huesos nasales y que es móvil y que con la manipulación manual que le demos a nuestra nariz la podemos modificar.

Estas estructuras usualmente se pueden acompañar de deformidades anatómicas que alteran la estética nasal como presencia de gibas o abultamientos óseos; punta nasal redonda; punta nasal caída; desviaciones de la nariz tanto de la parte ósea como de la cartilaginosa; colapso de la nariz al inspirar. Pero estas alteraciones anatómicas que no lucen hermosas a la vista usualmente se acompañan de alguna alteración en el funcionamiento de la nariz.


En su porción interna la nariz se compone de dos fosas que son como dos estructuras tubulares separadas cada una por un septum o tabique en el medio. El septum nasal es una de las estructuras reguladoras del flujo de aire que entra a la nariz, lo normal es que el aire entre de manera lineal al atravesar ambas fosas nasales, sin embargo si existe la presencia de un tabique desviado el aire ingresará en forma de remolino ocasionando un flujo anormal a través de la misma, lo cual repercutirá ocasionando obstrucción nasal, resequedad y en algunas ocasiones se puede acompañar de sangrado. En las paredes laterales de cada fosa nasal vamos a encontrar 3 cornetes (inferior, medio y superior); son estructuras que se componen de hueso y de tejido blando. Éstos funcionan mediante lo que se conoce como ciclo nasal, el cual se presenta cada 4 ó 6 horas; se caracteriza por la congestión y descongestión. En este ciclo el aire que ingresa a la nariz se calienta, y se humedifica para que llegue en óptimas condiciones a los pulmones.


Entre cada uno de los cornetes se van a encontrar los orificios a través de los cuales sale el moco que se produce en los senos paranasales. Los senos paranasales son cavidades óseas que tenemos en el interior de nuestra cara; éstos se encargan de amortiguar golpes a nivel craneal, producción de moco entre muchas otras funciones. Si estos orificios de salida se encuentran obstruidos por cualquier causa, ya sea una simple inflamación como la presencia de un tumor entonces el moco se infecta ocasionando la famosa sinusitis.